Thursday, March 17, 2011

Me miras por el medio, y de pronto bajas la cabeza y apareces por encima. La claridad de una mirada que se ríe. Y presiento mi sonrisa, y tal vez un leve gesto en las cejas; llegan con la suavidad de la nieve. Me siento ahí completa, completa en ese instante y por un segundo. El mundo parece haber logrado marearme después de tantas vueltas. Y si tratara de caminar mis pasos serían torpes. Me venzo. Soy polvo, soy hoja, liviana. Tú, el aire. Y dejo que me empujes y floto. A veces, desde lo alto del cielo hasta el que me elevas veo la tierra de una solidez triste, severa. A veces sólo miro hacia arriba y la inmensidad se desplaza infinita un poco más adelante. Floto sin alas, pero floto ligera. Y estás ahí, eso pareciera.

Monday, December 6, 2010

Ojala el dueño de estos ojos no me los hubiese cedido
el mundo indescifrable sería menos complejo

las mañanas y las noches pasarían sin que la luz me perturbara
y mi sueño, a cualquier hora, estaría safisfecho

no me importaría el niño ojeroso, ni el temblor del anciano.
mis manos habrían sido inteligentes y mis pies menos confiados

olores remplazarían mis colores, y buscaría pinturas en cada paso
mi museo sería tu cocina
pero no podría, ya, ponerte la mesa

el cielo sin haberlo visto nunca sería más inmenso
podría sentir como desde arriba me hala, me hala
y caerme por los precipicios para alcanzarlo

no habría visto el raton cruzando por mi puerta
ni las flores
y me habría buscado un arbol con hojas para que sonaran con el viento.
me gustaría soñarme otra-

me gustaría no reconocerme en el espejo
mirar sin verme
mitarte sin verme


mirar solamente

el agua derramandose sobre la espalda
tibia
la luz del sol
sin melancolía
la tierra ya húmeda.

silente la voz
!la voz sin sonido al fin callada!
y ver nolamente

Sunday, October 31, 2010

domingo

cuando cesan los segundos ocupados
los recuerdos distendidos
son un parque de atracciones
de fierros rígidos
de silencio y barro sobre el piso

la herrumbre lo cubre

los metales
mis pasos
la prisa
yo, el único visitante

hay musica en el carrucel
solamente
eres todavía
mi caballo favorito

Sunday, June 13, 2010

Inmóvil.

Si fuera otra no estaría con este sentimiento. Pero soy como el caritativo que necesita al enfermo. He puesto todo lo que tengo en tu balsa y cuando te vas me quedo sin nada. Las manos sobre las caderas en un ademán que se parece a la impaciencia. Los parpados arrugados sobre los ojos para forzarlos a que te encuentren. Pero no estas. Las aguas de la laguna están tan quietas, tal vez, un ave de vuelo aletargado me habla del tiempo.

Los aromas de la hierba húmeda, la tierra húmeda, que se deja aplastar por la suela impaciente que avanza. Una hierba que flota sobre el lodazal. El camino: esas imperfecciones sobre el piso, la hierba que se ahoga.

Me gustaría resistirte. Ser como el pavimento, firme. Como las manos en la cadera de hueso puro. El cielo de nueves ha dejado una mancha azul muy fría. Nubes blandas húmedas que huelen a tormenta. Estoy cansada de que el barco me deje, aquí en esta orilla. Cada vez mas vana. Cada vez. Los oídos atosigados de pronósticos celebran la calidad del escribano. Versos memorables que te lo dijeron, me lo dicen. Pero la luz no me deja buscarte. Es el blanco de la nubes, es el azul que no deja que me funda entre la lechosa tarde. Es finalmente esta laguna donde no hay corrientes, donde el agua esta estancada. Nunca llegaré al mar, nunca a un río. Condenada a estas pocas aguas. Llorar para aumentarlas. Tal vez las nubes. Tal vez yo. Pero no importa, estas se podrirán y los peses se ahogaran entre el barro que será la gelatina infame que embriague sus branquias. Los ojos brillantes serán lo único limpio. Y ya ni yo ni la lluvia. Solo un cuchillo.

Tuesday, April 20, 2010

El martirio

Tengo heridas en todas partes, heridas por la que brota una aguasangre tibia. Algunas son tan hondas que el viento silba al cruzar mi piel. tengo heridas por donde me salen fluidos densos, chorrean como señal de que hay todavía algo dentro. No te detengas entiérrame aun otro cuchillo. Ese que tienes sobre la mesa, ese de mango de madera y de hoja muy ancha. Hazme un orificio en este lado, junto a la boca, y otro aquí en esta parte blanda de la espalda. Clávame con fuerza en el pecho dagas y no dejes de atravesarme las sienes con una flecha. Que el mundo vea que tanto puedo resistir. Que el mundo sepa de lo que somos capaces.

Monday, April 19, 2010

ojala

Ojala la noche dejara de ocultarme, ojala el sol volviera sobre la tarde y avanzara sobre mi ventana para que estas sombras ansiosas dejaran de revolotear. Ojala esta tarde los sueños de mis ojos no te evoquen sin encontrarte.