cuando cesan los segundos ocupados
los recuerdos distendidos
son un parque de atracciones
de fierros rígidos
de silencio y barro sobre el piso
la herrumbre lo cubre
los metales
mis pasos
la prisa
yo, el único visitante
hay musica en el carrucel
solamente
eres todavía
mi caballo favorito
Sunday, October 31, 2010
Sunday, June 13, 2010
Inmóvil.
Si fuera otra no estaría con este sentimiento. Pero soy como el caritativo que necesita al enfermo. He puesto todo lo que tengo en tu balsa y cuando te vas me quedo sin nada. Las manos sobre las caderas en un ademán que se parece a la impaciencia. Los parpados arrugados sobre los ojos para forzarlos a que te encuentren. Pero no estas. Las aguas de la laguna están tan quietas, tal vez, un ave de vuelo aletargado me habla del tiempo.
Los aromas de la hierba húmeda, la tierra húmeda, que se deja aplastar por la suela impaciente que avanza. Una hierba que flota sobre el lodazal. El camino: esas imperfecciones sobre el piso, la hierba que se ahoga.
Me gustaría resistirte. Ser como el pavimento, firme. Como las manos en la cadera de hueso puro. El cielo de nueves ha dejado una mancha azul muy fría. Nubes blandas húmedas que huelen a tormenta. Estoy cansada de que el barco me deje, aquí en esta orilla. Cada vez mas vana. Cada vez. Los oídos atosigados de pronósticos celebran la calidad del escribano. Versos memorables que te lo dijeron, me lo dicen. Pero la luz no me deja buscarte. Es el blanco de la nubes, es el azul que no deja que me funda entre la lechosa tarde. Es finalmente esta laguna donde no hay corrientes, donde el agua esta estancada. Nunca llegaré al mar, nunca a un río. Condenada a estas pocas aguas. Llorar para aumentarlas. Tal vez las nubes. Tal vez yo. Pero no importa, estas se podrirán y los peses se ahogaran entre el barro que será la gelatina infame que embriague sus branquias. Los ojos brillantes serán lo único limpio. Y ya ni yo ni la lluvia. Solo un cuchillo.
Los aromas de la hierba húmeda, la tierra húmeda, que se deja aplastar por la suela impaciente que avanza. Una hierba que flota sobre el lodazal. El camino: esas imperfecciones sobre el piso, la hierba que se ahoga.
Me gustaría resistirte. Ser como el pavimento, firme. Como las manos en la cadera de hueso puro. El cielo de nueves ha dejado una mancha azul muy fría. Nubes blandas húmedas que huelen a tormenta. Estoy cansada de que el barco me deje, aquí en esta orilla. Cada vez mas vana. Cada vez. Los oídos atosigados de pronósticos celebran la calidad del escribano. Versos memorables que te lo dijeron, me lo dicen. Pero la luz no me deja buscarte. Es el blanco de la nubes, es el azul que no deja que me funda entre la lechosa tarde. Es finalmente esta laguna donde no hay corrientes, donde el agua esta estancada. Nunca llegaré al mar, nunca a un río. Condenada a estas pocas aguas. Llorar para aumentarlas. Tal vez las nubes. Tal vez yo. Pero no importa, estas se podrirán y los peses se ahogaran entre el barro que será la gelatina infame que embriague sus branquias. Los ojos brillantes serán lo único limpio. Y ya ni yo ni la lluvia. Solo un cuchillo.
Tuesday, April 20, 2010
El martirio
Tengo heridas en todas partes, heridas por la que brota una aguasangre tibia. Algunas son tan hondas que el viento silba al cruzar mi piel. tengo heridas por donde me salen fluidos densos, chorrean como señal de que hay todavía algo dentro. No te detengas entiérrame aun otro cuchillo. Ese que tienes sobre la mesa, ese de mango de madera y de hoja muy ancha. Hazme un orificio en este lado, junto a la boca, y otro aquí en esta parte blanda de la espalda. Clávame con fuerza en el pecho dagas y no dejes de atravesarme las sienes con una flecha. Que el mundo vea que tanto puedo resistir. Que el mundo sepa de lo que somos capaces.
Monday, April 19, 2010
ojala
Ojala la noche dejara de ocultarme, ojala el sol volviera sobre la tarde y avanzara sobre mi ventana para que estas sombras ansiosas dejaran de revolotear. Ojala esta tarde los sueños de mis ojos no te evoquen sin encontrarte.
Sunday, April 18, 2010
Presentimientos
Sentada el día entero junto al teléfono esperándote. Esperando que me des alguna señal de que este presentimiento de la muerte no es cierto. Esperando que tus dedos delgados, de uñas redondeadas muy cortas opriman las teclas. Que las opriman y me busquen. Pero no me llamas.
Las manos penden de tu cama desordenada y caen como unos racimos maduros. Los brazos distendidos y la piel un poco sudada te abriga los músculos. Una respiración incesante, como este dolor que se me ha metido en el pecho. Este dolor de quererte y no quererte de saber que me quieres y no me quieres. Las voces de los traumas. Las cadenas de lo que se ha vivido. La imposibilidad, al fin y al cabo. Me gustaría que me hubieras dejado derramar mi vaso. Me gustaría que me lo hubieras dicho aunque fuera una sola vez, aunque fuera mentira. Hubiera querido. Pero solo las manos que no me pertenecen me callan. Solo las manos y ese sueño que te habita como a un monstruo. Este silencio de sollozos, estos gritos de un timbre que no suena. Este seguir queriendo que nos ahoguemos juntos, en un playa solitaria en un mar muy frío.
Las manos penden de tu cama desordenada y caen como unos racimos maduros. Los brazos distendidos y la piel un poco sudada te abriga los músculos. Una respiración incesante, como este dolor que se me ha metido en el pecho. Este dolor de quererte y no quererte de saber que me quieres y no me quieres. Las voces de los traumas. Las cadenas de lo que se ha vivido. La imposibilidad, al fin y al cabo. Me gustaría que me hubieras dejado derramar mi vaso. Me gustaría que me lo hubieras dicho aunque fuera una sola vez, aunque fuera mentira. Hubiera querido. Pero solo las manos que no me pertenecen me callan. Solo las manos y ese sueño que te habita como a un monstruo. Este silencio de sollozos, estos gritos de un timbre que no suena. Este seguir queriendo que nos ahoguemos juntos, en un playa solitaria en un mar muy frío.
Saturday, April 17, 2010
Lo que queda
Quisiera poder escribir, quisiera poder llorar por este final ridículo que no me duele. Porque después del tiempo debería quedar la nostalgia que no queda, que no está. Sólo el silencio sigiloso y tenue de saberse fracasado. El te lo dije de una conciencia absurda que siempre sabe y la imperiosa necesidad de la otra de comprobarlo. Pero no queda nada. Solo este tedio. Una vida vaciada de sentidos y de dolores. Una vida que se parece a la estepa solitaria llana silenciosa. Eso. Y el desamor y el olvido.
Friday, April 16, 2010
Importa
No podría decirte que no importa. Importa, importa como importa que el tiempo se perdió. Importa que el esfuerzo no es suficiente, importa porque finalmente fracasas. Importa porque ahí te quedara una huella, otra mas de estos dolores asiduos de los que no logras liberarte.
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