Saberse ahí y allá
Sin retorno
Subir al puente colgante de sus designios
Soñar que puedes
Salir
Salvarte
Sólo ahora
Sin esperar
Sonriendo nada mas
Sin embargo, eres puro
Ser
y
Sucumbes
Saltas, sudas, sientes
Sabes a lo que Sabes:
Sufrimiento
Friday, March 5, 2010
Thursday, March 4, 2010
Tuesday, January 26, 2010
Definiciones
Y todo había sido maravilloso, el sosiego de un cuerpo que encuentra en sí mismo lo necesario para subsistir en el desfile de la prosopopeya diaria. El universo afuera; replegadas, adentro, todas juntas, aquellas fuerzas que hacen del sujeto una voluntad capaz de enfrentarle. Aquí donde la humanidad alcanza su expresión brillante, allá donde las fuerzas inhóspitas se confabulan. Los pasos serenos, rozaban el suelo sin delicadeza, de allá para acá. Al frente unos ojos, la perturbación.
Taladra, taladra, taladra. Es un pequeño y metódico proceso. Estar y no estar, sonreír sin los dientes, hablar pero no decir. Aparecer para desparecer y ahí mismo, volver. Un juego maniático que aprieta los botones. Esos colocados bajo el manto de una razón que sofistica los instintos, el instinto. El único, el primordial. Ahí en frente todo el juego de cartas, estrategias, pensamientos, ideas y palabras cobra un sentido, uno solo. Lo demás, lo que aparentaba importancia, se cubre con la sabana de las casas donde no hay luz.
Todo gira, y se concentra. Un nódulo. De pronto el hoyo, en el medio del pecho. Como agua contenida, la energía se desfoga por entre el orificio con agilidad. Puedo sentirla saliendo, escapándose, vaciándome. Y las manos, en un intento ridículo, casi simbólico, buscan las formas de la lesión, ahogadas respiran el agua que enloquecida inunda.
Y luego el aquí, el allá, el tal vez y el condicional infinito que no responde… la circularidad del mundo como una verdad invasiva. La loca pregunta, la pregunta que avanza, que se contesta para preguntarse. El adalid, el estandarte, ahí en la procesión que se lleva todo, todos y cada uno de pensamientos hacia un precipicio inútil.
El flautista de Hamelin, eso eres amor.
Taladra, taladra, taladra. Es un pequeño y metódico proceso. Estar y no estar, sonreír sin los dientes, hablar pero no decir. Aparecer para desparecer y ahí mismo, volver. Un juego maniático que aprieta los botones. Esos colocados bajo el manto de una razón que sofistica los instintos, el instinto. El único, el primordial. Ahí en frente todo el juego de cartas, estrategias, pensamientos, ideas y palabras cobra un sentido, uno solo. Lo demás, lo que aparentaba importancia, se cubre con la sabana de las casas donde no hay luz.
Todo gira, y se concentra. Un nódulo. De pronto el hoyo, en el medio del pecho. Como agua contenida, la energía se desfoga por entre el orificio con agilidad. Puedo sentirla saliendo, escapándose, vaciándome. Y las manos, en un intento ridículo, casi simbólico, buscan las formas de la lesión, ahogadas respiran el agua que enloquecida inunda.
Y luego el aquí, el allá, el tal vez y el condicional infinito que no responde… la circularidad del mundo como una verdad invasiva. La loca pregunta, la pregunta que avanza, que se contesta para preguntarse. El adalid, el estandarte, ahí en la procesión que se lleva todo, todos y cada uno de pensamientos hacia un precipicio inútil.
El flautista de Hamelin, eso eres amor.
Sunday, January 24, 2010
La montaña
Los días pasan sin que sepamos dónde, cuándo,
y el silencio que al no decir dice
Y es tan triste su palabra
Me gustaba más esa sonora
mucho mas difusa…
esa que en mis oídos tenía
interpretaciones
Esta es incuestionable
Clarísima.
y el silencio que al no decir dice
Y es tan triste su palabra
Me gustaba más esa sonora
mucho mas difusa…
esa que en mis oídos tenía
interpretaciones
Esta es incuestionable
Clarísima.
Saturday, January 23, 2010
Chao, mano
Si pudiera llorar, lloraría. Pero es un dolor tan corriente, tan cliché y qué decir, tengo una fiesta. Me quedaría los ojos cuajados de dolor, rojizos como esta sangre.
Serán, sí, otra vez las última líneas, estas. Y las miro y presiento una tristeza que quisiera derramar, dejar volcada con curvas sobre el papel, pero estoy alegre. Una felicidad parecida a la nostalgia ¿qué otra cosa puedo sentir? ¿Cómo podría sufrir por una situación inalterada? No tuve y no tengo. Eso es todo.
¿qué puede hacerme falta?
Siento como que me hubieran robado
Esa sensación terrible de que lo propio ha sido profanado por manos maliciosas. Pero no logro precisar que pude haber perdido. Nada. Todo en mi esta completo. Los órganos, la piel, la cara. Mis ideas confusas y desordenadas, confieso haberlas dejado así ya antes. Nada falta, nada. Todo sigue en el orden del que el tiempo dota a las cosas. Pero ha habido un robo. Lo sé.
No podría describirte lo perdido, es apenas visible, vago, obnubilado por el color blancuzco de la leche. Ojala pudiera encontrarlo, ojala supiera qué he perdido. Ojala, ojala, ojala.
Pero créeme algo infinitamente delicioso se ha ido.
Esta felicidad de dos filos me corta con sus cuchillas dulces.
La lengua no puede sino seguir los hijos metálicos y saborearse a si misma.
Esta mi sangre, toda mía.
Tan mía.
Serán, sí, otra vez las última líneas, estas. Y las miro y presiento una tristeza que quisiera derramar, dejar volcada con curvas sobre el papel, pero estoy alegre. Una felicidad parecida a la nostalgia ¿qué otra cosa puedo sentir? ¿Cómo podría sufrir por una situación inalterada? No tuve y no tengo. Eso es todo.
¿qué puede hacerme falta?
Siento como que me hubieran robado
Esa sensación terrible de que lo propio ha sido profanado por manos maliciosas. Pero no logro precisar que pude haber perdido. Nada. Todo en mi esta completo. Los órganos, la piel, la cara. Mis ideas confusas y desordenadas, confieso haberlas dejado así ya antes. Nada falta, nada. Todo sigue en el orden del que el tiempo dota a las cosas. Pero ha habido un robo. Lo sé.
No podría describirte lo perdido, es apenas visible, vago, obnubilado por el color blancuzco de la leche. Ojala pudiera encontrarlo, ojala supiera qué he perdido. Ojala, ojala, ojala.
Pero créeme algo infinitamente delicioso se ha ido.
Esta felicidad de dos filos me corta con sus cuchillas dulces.
La lengua no puede sino seguir los hijos metálicos y saborearse a si misma.
Esta mi sangre, toda mía.
Tan mía.
Tuesday, November 17, 2009
in-Feel-Easy (infilicis) I
Descripción del producto
Ha sido suscrito a in–Feel-Easy «Intento de hacer sentir EASY (Entusiasta Alegre, Sonriente Y…)» Recibirá 7 (infinitos) envíos. Momentos donde pequeñas joyas brillan entre la monotonía de la cotidianidad. El efecto esperado de su suscripción –la cual puede cancelar en cualquier momento- es lograr una sonrisa sin importar su magnitud o al menos el retorcimiento alguno de los pliegues interiores.
Instrucciones de uso
La lectura debe hacerse en el momento indicado y sin precipitaciones. Se aconseja utilizar una posición adecuada en la espalda (preferiblemente muy derechito) y evitar al máximo generar esperanzas sobre las potencialidades del producto (que son altamente limitadas, casi nulas).
Advertencia
El fabricante no se hace responsable de las fallas del producto, tampoco responde por el tiempo que llegara a perderse con ocasión de su uso. Menos aún garantiza algo.
Numero 1
Hoy el día ha querido colabóranos sacando el sol. Las luces sinuosas colorean las hojas que reflejan la luz hacia el espacio. De los 174.000.000.000.000.000 watts que recibimos del sol, solo el 51% es absorbido por la tierra, y mirando esas hojas brillantes alcanzamos a ver algunos de los miles de watts que se devuelven.
Sobre las hojas amarillas: la luz
perdida
eso soy Yo,
Yo, buscando mi oportunidad, brindándome
para recibir amplia recompensa,
engalanándome para entregar mi ser
al primero que haya de tomarlo,
sin pedir al cielo que descienda cuando yo lo deseo,
esparciéndolo libremente para siempre.
Walt Whitman
Ha sido suscrito a in–Feel-Easy «Intento de hacer sentir EASY (Entusiasta Alegre, Sonriente Y…)» Recibirá 7 (infinitos) envíos. Momentos donde pequeñas joyas brillan entre la monotonía de la cotidianidad. El efecto esperado de su suscripción –la cual puede cancelar en cualquier momento- es lograr una sonrisa sin importar su magnitud o al menos el retorcimiento alguno de los pliegues interiores.
Instrucciones de uso
La lectura debe hacerse en el momento indicado y sin precipitaciones. Se aconseja utilizar una posición adecuada en la espalda (preferiblemente muy derechito) y evitar al máximo generar esperanzas sobre las potencialidades del producto (que son altamente limitadas, casi nulas).
Advertencia
El fabricante no se hace responsable de las fallas del producto, tampoco responde por el tiempo que llegara a perderse con ocasión de su uso. Menos aún garantiza algo.
Numero 1
Hoy el día ha querido colabóranos sacando el sol. Las luces sinuosas colorean las hojas que reflejan la luz hacia el espacio. De los 174.000.000.000.000.000 watts que recibimos del sol, solo el 51% es absorbido por la tierra, y mirando esas hojas brillantes alcanzamos a ver algunos de los miles de watts que se devuelven.
Sobre las hojas amarillas: la luz
perdida
Estoy enamorado de cuánto crece al aire libre,
de los hombres que viven entre el ganado,
o de los que paladean el bosque o el océano,
de los constructores de barcos y de los timoneles,
de los hacheros y de los jinetes,
podría comer y dormir con ellos semana tras semana.
Lo más común, vulgar, próximo y simple,de los hombres que viven entre el ganado,
o de los que paladean el bosque o el océano,
de los constructores de barcos y de los timoneles,
de los hacheros y de los jinetes,
podría comer y dormir con ellos semana tras semana.
eso soy Yo,
Yo, buscando mi oportunidad, brindándome
para recibir amplia recompensa,
engalanándome para entregar mi ser
al primero que haya de tomarlo,
sin pedir al cielo que descienda cuando yo lo deseo,
esparciéndolo libremente para siempre.
Walt Whitman
Caminado hacia la universidad vuelvo a sentir que la luz tiene poder. El mundo cambia, los colores viven, el aire más transparente que nunca está frio y huele. El viento, los pajaritos, una ardilla mirándome con sus ojitos de curiosidad esperando que mis manos aparezcan con una sorpresa dulce –que no tengo-. Las sombras que pintan el piso con formas que podrían ser un lenguaje que esconde un secreto magnifico, o simplemente los juegos del cielo. Y pienso que indefectiblemente hay algo mágico, le saco una foto para ver si tú también lo ves.
Tuesday, October 13, 2009
Si la pregunta por el sentido de la existencia no se puede solventar, no se pude hacer otra cosa que vagar con ella a cuestas, como Chibchacún. Esa carga será destino de este viaje. Y entonces es inevitable derramar cada instante y rasguear curvas y líneas sobre cualquier fondo que las resista. Tintas decoloradas que intentan ser indelebles, pretenden recitar, aspiran descifrarlo. Y sufrir con el escrúpulo taladrante del fracaso: La llovizna las disuelve, como al barro. Pero el embrujado ambiciona darle algo a nada. Imperioso, entonces, garabatear otra vez, para convencerse que sólo hay vació; pero, el hechizo vence y, otra vez, la nada es… es nada.
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